Saturday, 08 de August de 2020 01:29
Home

Símbolos Nacionales

La Bandera de la Estrella Solitaria

Bandera de la Estrella Solitaria El 19 de mayo de 1850, día en que el General Narciso López ocupaba la ciudad de Cárdenas, Matanzas, se enarboló por primera vez, la que llegaría a ser nuestra enseña nacional. Durante 19 años simbolizó las actividades anticoloniales.

Iniciada la guerra por la independencia el 10 de octubre de 1868, fue adoptada como emblema nacional por la Asamblea Constituyente de la República de Cuba, reunida en Guáimaro el 11 de abril de 1869. Desde entonces presidió todos los actos del movimiento independentista. José Martí expresó que la sangre derramada por la independencia saneó de su dudoso origen la bandera, que se cubriría de gloria en los campos de batalla.

El triángulo equilátero -que destaca en el conjunto- es la figura geométrica perfecta por tener sus tres lados y sus tres ángulos iguales, lo cual significa la igualdad entre los hombres. Los tres colores (blanco, azul y rojo) son los de la revolución y, en la connotación latina, se asocian al tríptico revolucionario francés de libertad, igualdad, fraternidad. Ellos unen, además, los ideales de justicia expresados en la pureza del color blanco, el altruismo y la altura de esos ideales en el azul, con el rojo, el reflejo de la sangre que se derramaría por la libertad. Encarnan también los nuevos ideales republicanos y democráticos que se sintetizan en el ciudadano de la república, libre e igual, con plenos deberes y derechos, en contraposición a los vasallos del rey, según la concepción de las monarquías

Por último, la estrella de cinco puntas -una de estas orientada al Norte para indicar estabilidad- expresa el equilibrio entre las cualidades morales y sociales que deben tipificar al Estado y significa el astro que brilla con luz propia, es decir, el estado independiente. De tal modo, la estrella simboliza la libertad; el triángulo, la igualdad; y las franjas, la unión, la perfección y la fraternidad.

El simbolismo plasmado en ella le dió trascendencia revolucionaria y permitió se identificasen los ideales perpetuos de la nación cubana. López, que era masón, conocía el simbolismo revolucionario, republicano y humanista, por ello los incluyó en la enseña nacional. Su concepción distancia a esta enseña de la norteamericana, al plasmar no sólo las ideas de libertad sino también las de igualdad y fraternidad que inspiraron a la Revolución Francesa.

 

El Escudo de la Palma Real

Escudo de la Palma Real

El Escudo Nacional está inspirado en el que diseñara el poeta Miguel Teurbe Tolón, bajo las ideas que le trasmitió Narciso López para la Bandera Nacional.
El actual difiere algo del confeccionado originalmente en 1849 y que fue hecho para servir de viñeta al periódico La Verdad, dirigido por Teurbe en New York y el cual fue empleado por López para sellar los despachos y bonos, que como jefe del gobierno provisional de Cuba emitió entre 1850 y 1851.

Su forma vigente fue adoptada en la Asamblea de Guáimaro, al crearse la República de Cuba. Según la Ley 42 de la Asamblea Nacional, es Símbolo de la Nación.

El Escudo representa a nuestra Isla. Está formado por dos arcos de círculos iguales, que se cortan volviendo la concavidad el uno al otro como una adarga ojival, y está dividido en tres cuerpos, espacios o cuarteles. Cuba, como llave del Golfo de México, la unión de los cubanos, el sol de la libertad, los colores de la bandera y el típico paisaje nacional, están presentes en el escudo.

En el diseño aparece un gorro frigio de color rojo -emblema adoptado por la Revolución Francesa-, vuelto hacia la derecha, que sobresale por la parte superior. Este gorro se había usado en la antigüedad para ser llevado por los hombres que habían obtenido la libertad. En él aparece en su parte central, una estrella blanca de cinco puntas, con una de ellas orientada hacia la parte superior y, al igual que en la bandera, representa el estado independiente.

El Escudo se sostiene por un haz de once varillas, unidas por una cinta roja cruzada en equis que significa la unión, pues esta es la que da la fuerza. El cuerpo superior horizontal representa un mar, con dos cabos, montañas o puntas terrestres a sus lados, lo cual simboliza la posición de Cuba entre las dos Américas y el surgimiento de una nueva nación. Cierra el estrecho una llave dorada de vástago macizo, colocada en un fondo azul marino, con la palanca hacia abajo. Al fondo un sol naciente esparce sus rayos por todo el cielo del paisaje, que recuerda el lugar de Cuba: la "llave del Nuevo Mundo", el nexo entre América y Europa y entre el norte y el sur de América, así como el surgir luminoso del naciente estado.

En el cuartel inferior izquierdo figura en el centro un paisaje de un verde suelo llano y montañoso, en un cielo azul y claro, que simboliza nuestro entorno en lo más natural y propio de su contenido y donde preside, en su alzamiento, una palma, la palma real, el árbol que tipifica lo cubano, con el botón de su hoja central en lo más alto, emblema del carácter indoblegable del pueblo.

El cuartel inferior derecho tiene cinco bandas de igual ancho, alternadas de color azul turquí y blanco e inclinadas todas de izquierda a derecha, que se asocian a la bandera. Estas franjas blancas y azules ejemplifican la división departamental de la Isla en la época colonial.

Sin exceder su altura, una rama de laurel y otra de encina orlan el escudo a su izquierda y derecha, respectivamente. La primera representa la fortaleza y la segunda la victoria.

 

El Himno de Bayamo

Himno de Bayamo

El 13 de agosto de 1867, se reunió el Comité Revolucionario de Bayamo en la casa del abogado Pedro Perucho Figueredo, para elaborar los planes que debían desencadenar el movimiento independentista cubano. Allí se le sugirió al Figueredo que compusiese "nuestra Marsellesa". Esa madrugada, la del 14 de agosto, plasmaba el revolucionario bayamés la melodía del que llegaría a ser nuestro Himno Nacional. Se le llamó La Bayamesa como expresión de su carácter revolucionario y del lugar en que nacía la rebeldía nacional.

El 8 de mayo de 1868, Figueredo le solicita al músico Manuel Muñoz Cedeño la orquestación de aquella marcha, canto épico que se distanciaba de los himnos con perfiles sacros, himno de guerra y de victoria que debía llamar al combate y exaltar el sentimiento patrio. El 11 de junio de 1868 logró Figueredo que se tocase en la Iglesia Mayor de Bayamo. Catorce meses después de creada la melodía de nuestro himno, Figueredo le incluye la letra.

El 10 de octubre de 1868 se inicia la Revolución y diez días después, el 20 de octubre, es tomada Bayamo por las fuerzas insurrectas. En medio de la alegría y el bullicio de las tropas rebeldes, mezclada con la muchedumbre jubilosa, al lado de Carlos Manuel de Céspedes y otros patriotas, y en medio de los gritos que solicitaban la letra de aquel himno, Figueredo sacó lápiz y papel de su bolsillo y cruzando una pierna sobre la montura de su caballo escribió la letra que, copiada de mano en mano, a coro con la música, se cantó por primera vez por todoslos que allí participaban. A partir de entonces sus notas presidieron todos los actos del movimiento independentista y ha llegado hasta hoy, como la expresión del carácter patriótico de nuestro pueblo.